Este es el pozo más antiguo de España: en un yacimiento de la Edad de Bronce y con cerca de 4.000 años

  • Un descubrimiento milenario arroja luz sobre la vida y la organización de las primeras comunidades humanas en la península ibérica. Un vestigio único revela el ingenio de nuestros antepasados frente a la adversidad

Este es el pozo más antiguo de España: en un yacimiento de la Edad de Bronce y con cerca de 4.000 años. (Turismo de Castilla-La Mancha)

Un yacimiento arqueológico en el corazón de La Mancha guarda un tesoro único: el pozo más antiguo documentado de la península ibérica. Esta extraordinaria estructura, con más de 4.000 años de antigüedad, revela la capacidad de las comunidades prehistóricas para adaptarse a condiciones extremas, como la escasez de agua en un entorno árido.

Conocido como la Motilla del Azuer, este asentamiento prehistórico se encuentra en Daimiel, Ciudad Real. Fechado en la Edad de Bronce (2200-1300 a.C.), este enclave fortificado destaca por su torre central cuadrada, rodeada de murallas concéntricas, y un patio interior donde se excavó el famoso pozo. Este diseño permitía acceder al nivel freático para abastecer de agua a la población.

Conforme los niveles hídricos bajaban en aquella época, los habitantes de las motillas accedieron a los niveles más bajos del nivel freático del agua por medios de pequeñas rampas descendiendo más y más en el subsuelo, superando según datos del yacimiento, los 14 metros de profundidad.

El mantenimiento del pozo de la Motilla, supuso para sus habitantes, un continuo esfuerzo tanto en su defensa como en el mantenimiento de la estructura hidráulica, que hacía preciso levantar amplios muros y paredes para consolidar el pozo, tratando igualmente de que no se obturaran las venas o veneros de agua que lo abastecían.

 

El legado del agua

4.000 años después en la comarca de Daimiel, este singular legado del agua sigue vigente. Un amplio territorio donde confluyen formando «tablas», el río Guadiana y el río Cigüela. Un enclave ubicado sobre amplios acuíferos, con multitud de rebosaderos naturales denominados tradicionalmente «Ojos». Una tierra en la que durante siglos, los diferentes pobladores, han hundido las raíces de su propia existencia en el uso del agua. Vestigio de ello son los diferentes restos arqueológicos como «azudes», presas romanas o los Molinos Hidráulicos del río Guadiana que utilizaban este preciado elemento como fuente de riqueza y de desarrollo.

 

El Yacimiento

La importancia de la Motilla del Azuer va más allá de su función hidráulica. Este asentamiento demuestra un alto grado de organización social. El recinto interior albergaba silos de almacenamiento de cereales como trigo y cebada, hornos para la producción cerámica y metálica, y espacios para la estabulación de animales. Estos elementos reflejan un modelo de gestión económica avanzado para la época.

Alrededor de la fortificación se han identificado cabañas y áreas abiertas destinadas a actividades productivas. Las viviendas, de planta ovalada o rectangular, estaban construidas con zócalos de mampostería y paredes de barro. Además, el lugar incluye enterramientos humanos, lo que ofrece información sobre las prácticas funerarias y la jerarquización social de estas comunidades.

Enterramiento de este yacimiento en Daimiel. (La Motilla del Azuer)

Hoy en día, la Motilla del Azuer es accesible al público a través de visitas guiadas organizadas por el Museo Comarcal de Daimiel. Estas incluyen un recorrido por la sala dedicada a la Edad de Bronce, seguida de un traslado al yacimiento. Durante el recorrido, los visitantes pueden explorar las impresionantes estructuras y conocer los detalles de la vida en este asentamiento prehistórico.

Este yacimiento, único en su tipo en la península ibérica, es un ejemplo excepcional de resiliencia e innovación. Su pozo, el más antiguo documentado, sigue siendo un símbolo de la capacidad humana para superar los desafíos y gestionar recursos esenciales en condiciones adversas.